Existen claros indicios de nieve inestable en las montañas alrededor de Grövelsjön, con varios aludes observados en el lado noruego. El rescatista de montaña Mikael Westerdahl advierte del riesgo de aludes y aconseja evitar pendientes empinadas. El peligro depende de la evolución del tiempo y podría aumentar con más nieve o lluvia.
Se ha observado nieve inestable en las montañas de Grövelsjöfjällen, con sonidos de succión de la nieve que indican colapsos en las capas de nieve. El rescatista de montaña Mikael Westerdahl describe la situación: «Definitivamente hay riesgo de aludes; puedes oír la nieve ‘suspira’ al esquiar incluso en terreno llano, y entonces no se debería subir pendientes».En el lado noruego del área de Grövelsjö ocurrieron ocho o nueve aludes el sábado pasado, más uno más pequeño durante el fin de semana pasado. Todavía no se han observado aludes en el lado sueco.No se elaboran pronósticos de aludes en Dalarna, y Westerdahl señala que la duración del riesgo es incierta y depende del tiempo. «Si llega más nieve o lluvia, el peligro aumenta. Si el tiempo se mantiene estable, disminuye gradualmente», dice.A las personas que se adentran en el terreno se les insta a ceñirse a los senderos y áreas preparadas en las estaciones de esquí, y a evitar pendientes de 25 grados o más, equivalentes a una pista negra. El artículo fue publicado el 9 de marzo de 2026.