En Colombia, los cementerios estuvieron vacíos este año durante el Día de Difuntos, que cayó en domingo, según un columnista que reflexiona sobre la pérdida de costumbres tradicionales. Gustavo Álvarez Gardeazábal destaca cómo las visitas a las tumbas han disminuido, con flores plásticas reemplazando a las naturales.
Gustavo Álvarez Gardeazábal, en su columna publicada el 7 de noviembre de 2025 en Occidente.co, describe un panorama de cambios profundos en las costumbres colombianas a lo largo de 80 años. Enfocándose en el Día de Difuntos de este año, que coincidió con un domingo, relata que 'los cementerios... estaban vacíos'. Explica que las flores sobre las tumbas son ahora mayoritariamente plásticas, evitando 'flores marchitas ni agua podrida', lo que indica una merma en las visitas familiares.
El autor contextualiza este fenómeno dentro de una 'profunda revolución' en Colombia, atribuida a la 'Revolución de los Traquetos' —el auge del narcotráfico— y los efectos del Concilio Vaticano II, que cambiaron los valores morales 'de la moral del pecado por la moral del dinero'. Menciona la pérdida del sentido de patria, como el hecho de que 'nadie se pone de pie al oír el Himno Nacional'. En el ámbito político, señala que los partidos tradicionales han desaparecido, el Código Electoral es caduco y permite que contratistas se infiltren en ellos para mantener el poder. Además, indica que ya no hay movimientos guerrilleros, sino '25 mil integrantes de los ejércitos de los traquetos' protegiendo 300 mil hectáreas de coca para su comercialización con mexicanos y albaneses.
Álvarez Gardeazábal observa que el presidente ignora la Constitución sin resistencia popular, y que las extorsiones de bandas criminales son aceptadas en barrios y fincas. En lo familiar y juvenil, pocas familias rezan el rosario nocturno, y los jóvenes prefieren interacciones virtuales vía celular en lugar de presenciales. Esta columna invita a reflexionar sobre la erosión de tradiciones en un país transformado.