La mexicana Fátima Bosch, de 25 años originaria de Tabasco, ganó el título de Miss Universo 2025 durante la gala final en Bangkok, Tailandia, el 20 de noviembre. Su triunfo, el cuarto para México, generó euforia nacional pese a polémicas previas con directivos del certamen. La presidenta Claudia Sheinbaum la felicitó por alzar la voz contra injusticias.
La ceremonia se realizó en la Impact Arena de Bangkok, donde Bosch compitió contra representantes de 120 países y territorios, incluyendo nueve madres, una mujer transgénero, una superviviente de genocidio y la primera de Palestina. Succede a la danesa Victoria Kjaer Theilvig. El presentador Steve Byrne leyó la tarjeta que anunciaba: Venezuela como segunda finalista, Tailandia como primera (omitida para evitar confusiones) y México como ganadora.
El evento estuvo marcado por controversias. Semanas antes, Bosch exigió respeto a Nawat Itsaragrisil, director de Miss Universo Tailandia, quien la insultó por negarse a grabar un promocional fuera de la competencia, lo que generó críticas incluso de Sheinbaum. Tras la coronación, un video mostró a Bosch saludando cordialmente a Nawat con un apretón de manos y beso en la mejilla, además de a Raúl Rocha, copropietario, y Mario Búcaro, CEO.
Otro escándalo involucró a Omar Harfouch, exjurado que renunció alegando fraude: una reunión secreta para seleccionar 30 concursantes y presiones de Rocha para votar por Bosch debido a negocios con su padre, Bernardo Bosch Hernández de Pemex. Harfouch llamó a Bosch 'falsa ganadora' y planea un documental en HBO para mayo de 2026. Rocha negó las acusaciones, mostrando mensajes que explicaban la reunión como parte del programa Beyond the Crown, y lo tildó de buscar atención.
Bosch, quien estudió diseño de moda, lució un vestido rojo sirena con detalles dorados y capa, diseñado por Trino Orozco de Jalisco. En sus primeras declaraciones en X, expresó: 'Esto es un sueño... A todas esas niñas latinas... crean siempre en ustedes mismas... Nunca permitan que nadie las haga dudar de su valor'. Su hermano Bernardo, ingeniero y político, la describió como siempre destinada a grandes cosas. Seytú, su patrocinador de belleza, usará el triunfo para expansión internacional, en un mercado proyectado en 18 mil millones de dólares para 2034.
El rojo de su vestido reavivó la teoría de que todas las ganadoras mexicanas (Lupita Jones 1991, Ximena Navarrete 2010, Andrea Meza 2021) lo usaron, simbolizando fuerza y suerte nacional.