Los inversores extranjeros se convirtieron en vendedores netos de acciones surcoreanas en noviembre, poniendo fin a una racha de seis meses de compras al realizar beneficios. Datos del Servicio de Supervisión Financiera mostraron que vendieron un neto de 13,37 billones de wones en acciones el mes pasado.
En el edificio de la Korea Exchange en Yeouido, Seúl, la pantalla que muestra los índices KOSPI y KOSDAQ resaltó un cambio cuando los inversores extranjeros se convirtieron en vendedores netos de acciones surcoreanas en noviembre, rompiendo una racha de seis meses de compras que comenzó en mayo. Según datos del Servicio de Supervisión Financiera publicados el viernes, descargaron un neto de 13,37 billones de wones (9.100 millones de dólares) en acciones locales, invirtiendo la compra neta de 4,2 billones de wones del mes anterior. Tras las ventas, los inversores offshore poseían 1.192 billones de wones en acciones surcoreanas, representando el 29,6 por ciento de la capitalización bursátil total.
Por país, los inversores británicos lideraron las ventas con un neto de 4,5 billones de wones descargados, seguidos por los inversores estadounidenses con 4,1 billones de wones. En contraste, el mercado de bonos local vio compras extranjeras, con una compra neta de 17,62 billones de wones en bonos el mes pasado. Sus tenencias de bonos alcanzaron 321,6 billones de wones a finales de noviembre, representando el 11,6 por ciento de los bonos cotizados. Este giro refleja que los inversores aseguraron ganancias en medio de las recientes subidas del mercado en Corea del Sur.