Cuatro escenarios en los que saltarse el bricolaje tiene sentido

Un entusiasta del bricolaje describe cuatro situaciones en las que intentar proyectos uno mismo puede no valer la pena, abogando por alternativas como profesionales, bibliotecas de herramientas y compras de segunda mano. El artículo enfatiza ahorrar tiempo, dinero y reducir residuos en lugar de forzar esfuerzos de bricolaje. Publicado en Earth911, destaca opciones prácticas para quienes cuestionan la tendencia.

La popularidad del bricolaje ha inspirado a muchos a abordar proyectos del hogar, pero no todos los empeños se adaptan al enfoque hazlo-tú-mismo. Como señala un fanático autoproclamado del bricolaje, 'la verdadera pregunta es, ¿es el bricolaje siempre la mejor opción? Cuando hacerlo uno mismo cuesta más, toma más tiempo o genera más residuos que simplemente comprar algo nuevo, ¿es realmente una mejor alternativa?'. La respuesta, según el artículo, suele ser no.

Primero, considera la inversión de tiempo. Tareas simples como lijar y pintar un mueble pueden dar grandes resultados con poco esfuerzo, pero proyectos elaborados —como construir una jaula para pájaros con perchas de alambre durante dos semanas— pueden desperdiciar horas mejor empleadas en otra parte. Los no bricoladores podrían hacer eco del sentimiento hacia la cocina elaborada: '¿No sabes que puedes pagar a gente para que lo haga por ti?'.

Segundo, adquirir herramientas puede socavar los ahorros. Si un proyecto requiere 'cientos de dólares en suministros o un garaje lleno de herramientas nuevas', contradice las raíces del bricolaje en simplificar la vida y reducir residuos. En su lugar, las bibliotecas de herramientas ofrecen una solución. Estos centros comunitarios permiten prestar artículos como taladros eléctricos, que solo se usan 12-13 minutos a lo largo de su vida útil. Las membresías anuales cuestan entre 25 y 100 dólares, proporcionando acceso a equipos como lijadoras de suelo y hidrolavadoras, además de talleres. La Toronto Tool Library ha ahorrado a sus miembros más de un millón de dólares y ha desviado toneladas de residuos de los vertederos. Programas similares existen en Seattle y Buffalo; encuentra opciones locales en LocalTools.org.

Tercero, los límites de seguridad y habilidad importan. Evita el bricolaje para trabajos eléctricos o tareas complejas como grabados intrincados. Los palés, a menudo tratados con químicos dañinos, representan riesgos en proyectos de upcycling; los expertos pueden aconsejar alternativas más seguras. Si te sientes abrumado, recluta amigos para ayudar, ofreciendo compensación como una comida o un favor. Para artículos no factibles con bricolaje, compra de segunda mano en tiendas de segunda mano, ventas de garaje o mercados locales para extender la vida útil de los objetos y evitar residuos de empaques. En línea, Etsy permite solicitudes personalizadas a artesanos, incluso filtrando por ubicación para apoyar a creadores cercanos. Para tomar decisiones, Diyornot.com compara el tiempo y costos del bricolaje frente a contrataciones profesionales, como 47 horas frente a 150 dólares ahorrados.

Finalmente, la preferencia personal supera las tendencias. Si el bricolaje no te atrae, apoya a artesanos y profesionales ecológicos en su lugar. Este enfoque mantiene los beneficios ambientales sin complicaciones, liberando tiempo para actividades más gratificantes.

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar