Francia fue eliminada justo al inicio de la Final 8 de la Copa Davis por Bélgica, lo que supone un fiasco en su primera vuelta desde 2019. El equipo dirigido por Paul-Henri Mathieu sufrió dos derrotas en Bolonia, Italia. Esta decepción contrasta con las ambiciones iniciales de los Bleus.
Francia vivió una eliminación prematura en la fase final de la Copa Davis, el evento centenario que ha ganado diez veces. En su primera aparición en la Final 8 desde 2019, los Bleus, dirigidos por Paul-Henri Mathieu, se enfrentaron a Bélgica en los cuartos de final en Bolonia, en terreno neutral en Italia. A pesar de un equipo teóricamente superior –los belgas no habían vencido a los franceses desde 1997– y de las ausencias italianas como Jannik Sinner y Lorenzo Musetti que abrían el cuadro, Francia fue derrotada de manera contundente tras dos pérdidas, sellando su eliminación al inicio de la competición de ocho equipos.
Este revés representa un fracaso doloroso para una selección que llegó con ambiciones de alcanzar al menos las semifinales frente a los bicampeones defensores italianos. Las recientes reformas de la Copa Davis, que han empañado su prestigio, no ayudaron a esta nueva ola azul a recuperarse. Una parte del relato señala que Arthur Rinderknech despertó demasiado tarde tras la derrota inicial, destacando las dificultades desde el principio.
Esta decepción deja un sabor amargo, ya que la perspectiva de una final el domingo no era del todo fantasiosa sobre el papel. Bélgica, liderada por figuras como Zizou Bergs bajo Steve Darcis, aprovechó su oportunidad para vengar una derrota en la final de hace casi diez años.