Emmanuel Macron anunció la creación de un servicio militar nacional voluntario, limitado a diez meses y abierto a adultos jóvenes. Esta medida responde a las amenazas geopolíticas de la guerra en Ucrania y los riesgos para la OTAN. Supone un retorno parcial al compromiso ciudadano tras la suspensión del servicio militar obligatorio en 1997.
El 27 de noviembre, en Varces-Allières-et-Risset en la región de Isère, el presidente Emmanuel Macron presentó una nueva iniciativa de defensa nacional. Este servicio nacional, descrito como «puramente militar», está dirigido a voluntarios adultos durante un período de diez meses confinado al territorio francés. Llega más de 25 años después de la decisión de Jacques Chirac en 1997 de suspender el servicio militar obligatorio, en un contexto posterior a la Guerra Fría.
La invasión rusa de Ucrania y el temor a que el conflicto se extienda a los miembros de la OTAN están impulsando a Francia a aumentar la implicación ciudadana, al igual que otros países europeos. Macron lo enmarca como una respuesta democrática a la agresión de Vladimir Putin y una muestra de solidaridad con los países vecinos. También busca educar a un público alejado durante mucho tiempo de estos temas sobre la realidad de seguridad en evolución en Europa.
Para calmar las preocupaciones, el presidente enfatizó el alcance nacional del servicio, en respuesta a los comentarios del jefe de estado mayor de las fuerzas armadas, Fabien Mandon, sobre la necesidad de aceptar posibles bajas. Sin embargo, persisten desafíos: adaptarse a los requisitos militares, seleccionar entre miles de solicitantes —el ejército ya atrae a 90.000 candidatos anuales según un estudio de 2024 de la politóloga Anne Muxel— y vincularlo con esfuerzos existentes como clases de defensa o días de defensa ciudadana.
El plan recuerda el anterior servicio nacional universal de Macron, descartado por objetivos poco claros y altos costos. Más allá de la maniobra política para un presidente acosado, destaca el deber del Estado de fomentar la conciencia colectiva en medio de las ambigüedades del «plan de paz» de EE.UU. para Ucrania.