En las elecciones presidenciales de Chile del 16 de noviembre de 2025, Franco Parisi del PDG obtuvo un sorprendente tercer lugar con el 19,5% de los votos, superando a Evelyn Matthei y Johannes Kaiser. Sus más de 2,3 millones de sufragios lo posicionan como un actor decisivo para el balotaje entre Jeannette Jara (26,8%) y José Antonio Kast (24%). Parisi condicionó su apoyo a gestos concretos de los finalistas, evitando compromisos inmediatos.
La elección presidencial de 2025 en Chile, marcada por el voto obligatorio, vio a Franco Parisi como la gran sorpresa al finalizar tercero con 2.346.280 votos (19,55%), triplicando sus 899.403 sufragios de 2021 (12,8%). Este resultado lo convierte en un 'elector clave' para el balotaje del 14 de diciembre entre Jeannette Jara del PC y José Antonio Kast del Partido Republicano, quienes avanzaron con 26,8% y 24% respectivamente, según el 92,66% de mesas escrutadas.
Parisi, economista del PDG, proyectó al menos 1,8 millones de votos basándose en interacciones en redes sociales, y tras votar en La Reina reiteró su confianza: 'Las redes sociales están diciendo fuerte y claro Parisi Presidente'. Su perfil de votante —masculino, de regiones, entre 30 y 45 años, clases medias y medias bajas— coincidió con el electorado obligado, estimado en 6 millones, según el analista Juan Pablo Lavín de Panel Ciudadano.
En su discurso de las 21:20 desde su comando en Ricardo Lyon, Parisi criticó a las encuestadoras —'nosotros perdimos, pero por los canallas de las encuestadoras'— y evitó compromisos: 'Yo no ando firmando cheques en blanco a nadie... Gánense los votos. Necesito gestos de ellos. PDG no necesita ningún favor'. Analistas como Camilo Feres de Descifra destacan que Parisi apeló a la 'clase media aspiracional' que busca 'hackear el sistema', un electorado subrepresentado en sondeos y difícil de contactar.
El voto exterior reforzó tendencias: Jara lideró en Argentina (50%), España (50%), Suecia (80%) y Nueva Zelanda (55%), mientras Matthei ganó en China y Kast en Malasia e Israel. Parisi's irrupción complica el escenario para Jara, cuya coalición oficialista no superó el 30%, generando autocrítica en su equipo sobre captar sus votos. Kast, por su parte, llamó a la unidad, recibiendo apoyo de Kaiser. Este resultado refleja un electorado fragmentado, con la derecha sumando cerca del 50% y preocupaciones por seguridad e inmigración dominando la campaña.