Tras su fracaso en Matignon, François Bayrou, presidente de MoDem, se ha retirado del escenario nacional para centrarse en Pau. Está preparando su candidatura a un tercer mandato como alcalde en las elecciones municipales de 2026, a pesar de las controversias locales. Esta estrategia busca restaurar su salud política.
François Bayrou, centrista de 74 años y presidente de MoDem, fue primer ministro desde diciembre de 2024 hasta septiembre de 2025. Dimitió el 8 de septiembre tras perder una moción de censura en la Asamblea Nacional que él mismo había solicitado. Durante más de dos meses, el exjefe de Gobierno ha mantenido silencio mediático, en contraste con su gira intensiva antes de la votación, donde intentó justificar su gestión.
Su lugarteniente cercano, Marc Fesneau, vicesecretario de MoDem, le reemplazará en las consultas lanzadas por el primer ministro Sébastien Lecornu. Este último se reunirá con los grupos políticos para discutir temas prioritarios. Oficialmente, Bayrou evita perjudicar a su sucesor y rechaza el papel revanchista. Su entorno explica que este retiro temporal le permite recuperar la salud política.
Sus nueve meses en Matignon le dejaron dañado: falta de método, tropiezos y el asunto Bétharram, donde se le acusa de mentir sobre su conocimiento de violencias y agresiones sexuales en esta institución católica en Béarn. De regreso en Pau, alcalde desde 2014, Bayrou se «desnacionaliza», según su círculo, para buscar un nuevo mandato en marzo de 2026. Sin embargo, su fracaso nacional y el impacto local de Bétharram complican la reelección.
Bayrou continúa consultando y reflexionando sobre el futuro, centrándose en asuntos municipales.