Un barómetro del Conseil des prélèvements obligatoires, publicado el 27 de noviembre, indica que el consentimiento fiscal sigue siendo alto en Francia. Sin embargo, una mayoría creciente de franceses expresa insatisfacción con la gestión de las finanzas públicas. Los contribuyentes creen que los servicios públicos podrían mejorar sin aumentar los gravámenes.
El tercer barómetro sobre el consentimiento fiscal, realizado por Harris Interactive-Toluna con 3.055 adultos franceses, destaca un sólido deber cívico fiscal. Para el 79% de los encuestados, pagar impuestos y cotizaciones sociales es un acto cívico. Prácticas como el fraude fiscal, el exilio fiscal y el trabajo no declarado son ampliamente condenadas.
No obstante, el 78% de los franceses considera que el nivel impositivo global es demasiado alto. Sobre todo, la insatisfacción con el uso del dinero público alcanza el 72%, frente al 65% en 2021 y el 68% en 2023. Esta tendencia se debe en parte al sobrecoste del déficit público en 2023 y 2024, a la deuda disparada y a las dificultades para aprobar un presupuesto, lo que transmite una imagen de finanzas nacionales descontroladas.
El Conseil des prélèvements obligatoires, un organismo independiente adscrito a la Cour des comptes, observa que esta credibilidad fiscal es un activo clave para Francia a los ojos de las agencias de calificación y los mercados financieros. La mayoría de los encuestados cree que la calidad de los servicios públicos puede mejorar sin elevar los prélèvements obligatoires, o incluso reduciéndolos.