El torneo de Roland Garros se ha convertido en el primer Grand Slam en implementar un modelo de reparto de ingresos con los jugadores, lo que aumenta la presión sobre el próximo US Open.
Roland Garros acordó vincular los premios en metálico directamente a los ingresos del torneo en lugar de aplicar aumentos fijos. Esta decisión se produce tras las protestas de los jugadores, después de que el Abierto de Francia aumentara su bolsa total de premios en más de un 9 por ciento este año, a pesar de lo cual la parte correspondiente a los jugadores cayó por debajo del 14 por ciento, aun cuando los ingresos superaron los 450 millones de dólares.
Jugadores destacados, incluidos Jannik Sinner, Aryna Sabalenka y Coco Gauff, habían presionado para obtener una participación del 16 por ciento de los ingresos en los Majors, con un incremento hasta el 22 por ciento para 2030. El nuevo modelo otorga a los jugadores capacidad de negociación para buscar términos similares en los torneos restantes.
Ahora la atención se centra en el US Open de Nueva York. El director de la USTA, Craig Tiley, quien anteriormente se opuso al reparto de ingresos mientras dirigía el Abierto de Australia, se enfrenta a las peticiones de los jugadores, quienes han insinuado posibles boicots, incluida la amenaza de Sinner de no participar en el evento de dobles mixtos.