La Galaxy Tab S11 de Samsung introduce una característica clave que le permite funcionar como un ordenador Linux a través de la app Terminal Linux de Google. Esta capacidad depende del chipset MediaTek Dimensity 9400+ de la tablet y del software Android actualizado. Esto posiciona al dispositivo como una opción versátil para desarrolladores y usuarios de productividad.
La Galaxy Tab S11, la última tablet insignia de Samsung, destaca por su capacidad para ejecutar entornos Linux completos en hardware Android. Lanzada con una enorme pantalla OLED, la tablet soporta multitarea y se conecta a monitores externos mediante salida de vídeo, mejorando su experiencia similar a un escritorio cuando se combina con el modo DeX de Samsung.
Un elemento clave es la compatibilidad con la app Terminal Linux, lanzada por Google a principios de este año. Esta aplicación inicia una instancia de Debian Linux dentro de una máquina virtual, permitiendo a los usuarios ejecutar comandos, herramientas de desarrollo y software incompatible con Android estándar. El acceso requiere un Marco de Virtualización de Android actualizado de Android 15 QPR2 y un chipset que permita máquinas virtuales sin protección, donde la memoria de la máquina virtual es accesible para el sistema anfitrión.
Samsung equipó la Tab S11 con el chipset MediaTek Dimensity 9400+, marcando una desviación de los procesadores Snapdragon o Exynos típicos. Informes de Samsung Magazine, citando a usuarios de Reddit NSuknyarov y Kiri1220, confirman que este chipset cumple ambos requisitos de virtualización e integra perfectamente con la app Terminal Linux. A diferencia de algunos dispositivos basados en Snapdragon, como la Galaxy Z Fold, que carecen de soporte, la Tab S11 destaca en esta área. Los dispositivos Pixel de Google con chips Tensor también cumplen por defecto.
Para activar esta función, los usuarios deben actualizar la tablet al software más reciente, instalar la app desde Play Store, otorgar permisos de virtualización y almacenamiento, y configurar el entorno Debian. Esta configuración permite codificar, compilar, ejecutar servidores y más, aprovechando el hardware de la tablet para productividad portátil.
A pesar de estos avances, persisten limitaciones: no todas las apps de Android se adaptan bien a la orientación horizontal o dispositivos de entrada externos, y ciertas funciones de Linux pueden estar restringidas por la capa de virtualización. No obstante, la Tab S11 eleva las tablets Android al ofrecer capacidades a nivel de portátil sin sacrificar la movilidad.