La Generación Z está impulsando una revolución silenciosa a través de las redes sociales y las protestas, exigiendo derechos básicos y transparencia en la gobernanza en varios países. Nacida en medio de traumas colectivos, esta generación prefiere la expresión personal sobre grandes sueños colectivos. Ejemplos de Nepal, Madagascar y Marruecos ilustran su empuje pragmático por el cambio.
El artículo de opinión describe cómo las derrotas históricas, como la Revolución de Orabi, cargaron a las generaciones anteriores con una desesperación colectiva. Salah Issa escribe en «Cuentos del cuaderno de la nación»: «Las heridas dejadas por la derrota de la Revolución de Orabi pesaron fuertemente en esa generación, especialmente en sus intelectuales.» Sin embargo, la Generación Z creció en medio de traumas y conmociones colectivas, encontrando refugio en los smartphones y plataformas como TikTok e Instagram para construir sus propios mundos.
Esta generación comparte una estética uniforme: colores oscuros, evitando miradas directas a la cámara, como uno de ellos remarca: «Cuando miro directamente al lente, siento que estoy posando para un retrato familiar.» Inspirándose en la teoría de las masas del psicólogo Gustave Le Bon, optan por una unidad emocional personal en lugar de masas irracionales. En Nepal, las protestas de septiembre de 2025 bajo la bandera de «Generación Z» exigieron levantar las prohibiciones en redes sociales, reformas educativas y la renuncia del primer ministro, resultando en 50-70 muertes y la renuncia del gobierno.
En Madagascar, la «Generación Z» lideró manifestaciones contra los pobres servicios públicos, causando 22 muertes y la disolución del gobierno. En Marruecos, el movimiento «Gen Z 212» comenzó en línea, llamando a una mejor educación, atención sanitaria, empleos y esfuerzos anticorrupción, enfrentado a represión. Buscan una gobernanza sin errores al servicio del pueblo, haciendo eco de Al-Tayeb Salih: «Lo que queremos del gobierno es simple: Uno — no cometer errores. Dos — servir al pueblo.» Enfocados en la transparencia y la administración moderna, pragmáticamente dejan atrás las derrotas pasadas.