Marcha de la generación Z en CDMX termina con disturbios y llamados a la paz

Miles de personas, en su mayoría adultos mayores y opositores en lugar de jóvenes, marcharon el 15 de noviembre de 2025 en la Ciudad de México exigiendo la revocación del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. La manifestación, convocada por el colectivo Generación Z México, derivó en disturbios al derribar vallas frente al Palacio Nacional, resultando en al menos 100 policías lesionados y 20 detenidos. Sheinbaum condenó la violencia y llamó a manifestaciones pacíficas, acusando a la oposición de orquestar el evento con bots y financiamiento extranjero.

La marcha de la Generación Z inició a las 11:00 horas del sábado 15 de noviembre de 2025 en el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México, y avanzó por Paseo de la Reforma hacia el Zócalo, siguiendo una ruta tradicional que incluye Avenida Juárez y Calle Madero. Convocada inicialmente por jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, la protesta atrajo a una multitud diversa, incluyendo adultos mayores, estudiantes, campesinos y miembros del Movimiento del Sombrero, que exigían justicia por el asesinato a balazos de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, el 1 de noviembre de 2025. Los manifestantes portaron pancartas con consignas como 'Fuera Morena' y 'Carlos no murió, el gobierno lo mató', junto con banderas de México, blancas por la paz y la Jolly Roger de One Piece, símbolo de libertad y resistencia contra la opresión.

Al llegar al Zócalo alrededor de las 14:00 horas, un grupo conocido como 'bloque negro', con rostros cubiertos, utilizó martillos y piedras para derribar las vallas metálicas de 5 metros instaladas por seguridad alrededor del Palacio Nacional. Esto provocó enfrentamientos con la policía capitalina, que respondió con gases lacrimógenos y extintores, afectando a participantes de todas las edades, incluidos niños. El saldo incluyó 100 policías lesionados —60 atendidos en el sitio y 40 trasladados a hospitales, con lesiones menores como contusiones y cortes, y cuatro casos más graves pero no de riesgo vital— y 20 detenciones presentadas al Ministerio Público, más 20 por faltas administrativas.

Desde Jonuta, Tabasco, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció en contra de la violencia: 'De manera violenta quitaron unas vallas y rompieron vidrios. Decimos no a la violencia: si uno no está de acuerdo, hay que manifestarse de manera pacífica'. Recordó la historia pacífica de la Cuarta Transformación, desde el Éxodo por la Democracia de 1991 hasta la elección de 2018 sin daños materiales. Acusó a la oposición de impulsar la marcha con una red de cuentas falsas, bots de inteligencia artificial y financiamiento extranjero estimado en más de 90 millones de pesos, afirmando que 'marcharon muy pocos jóvenes'. El senador Gerardo Fernández Noroña la calificó de 'fracaso absoluto' por no llenar el Zócalo.

La protesta se replicó en al menos 38 ciudades mexicanas, como Guadalajara, Toluca, Puebla y Monterrey, y en el extranjero en Países Bajos, Alemania, Estados Unidos y Canadá. En Toluca, unas 1.500 personas exigieron seguridad y tratamientos médicos; en Cuernavaca, Morelos, un millar protestó pacíficamente contra partidos políticos. En Morelia, Michoacán, una periodista resultó lesionada. El colectivo Generación Z México presentó un pliego de 12 demandas, incluyendo revocación inmediata del Ejecutivo, transparencia total, auditorías independientes, desmilitarización de la seguridad y mayor participación ciudadana. Usuarios en redes compararon las vallas con las murallas de Attack on Titan, simbolizando aislamiento y desigualdad.

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