Georgia ocupa el segundo lugar a nivel nacional en el uso de energía para minería de criptomonedas, lo que atrae un escrutinio similar al que enfrentan los centros de datos. Los legisladores debaten si incluir las instalaciones de cripto en las próximas regulaciones sobre consumo de energía e impactos ambientales. Instalaciones como las operaciones de CleanSpark destacan la escala de esta industria intensiva en energía en el estado.
La minería de criptomonedas ha surgido como un consumidor significativo de energía en Georgia, colocando al estado en el segundo lugar de la nación según un informe reciente. Este desarrollo se produce en medio de un mayor enfoque en los centros de datos, que también son grandes consumidores de electricidad y han generado preocupaciones sobre efectos ambientales y disrupciones comunitarias.
Las operaciones de minería de cripto, a menudo ubicadas en grandes instalaciones industriales, requieren grandes cantidades de energía para operar computadoras que validan transacciones de blockchain. Por ejemplo, CleanSpark opera una instalación de 250 megavatios en Sandersville, Georgia, capaz de soportar amplias actividades de minería. Otro sitio de CleanSpark en Norcross funciona a 20 megavatios, ilustrando la variedad de escalas en la infraestructura cripto del estado. Los sistemas de refrigeración, como grandes ventiladores visibles fuera de la operación de Sandersville, son esenciales para gestionar el calor generado por estas máquinas.
Mientras Georgia considera nuevas reglas para los centros de datos para abordar sus demandas energéticas e impactos locales, surgen preguntas sobre extender una supervisión similar a la minería de cripto. Los defensores de la regulación argumentan que ambos sectores sobrecargan la red y contribuyen a mayores costos de servicios públicos, lo que podría afectar a los residentes de todo el estado. Aunque las propuestas legislativas específicas siguen en discusión, la similitud entre los centros de datos y las instalaciones cripto subraya un impulso más amplio por un crecimiento industrial sostenible en Georgia.