Google ha lanzado archivos iniciales de árbol de dispositivos para su serie de smartphones Pixel 10, permitiendo que el kernel de Linux principal arranque en estos dispositivos. Este movimiento permite a los desarrolladores ejecutar sistemas operativos no Android, marcando un paso hacia un mayor soporte de hardware de código abierto. Los parches, compartidos a través de kernel.org, cubren los modelos Pixel 10, Pixel 10 Pro y Pixel 10 Pro XL lanzados en agosto de 2025.
La publicación de estos archivos de árbol de dispositivos representa un esfuerzo inicial para integrar el hardware del Pixel 10 con el kernel de Linux vanilla, evitando las bifurcaciones personalizadas del kernel de Android de Google. El ingeniero de Chromium Sami Kyöstilä publicó los archivos en kernel.org, proporcionando descripciones para el SoC Tensor G5, fabricado por TSMC en un proceso de 3 nm. Estos archivos de árbol de dispositivos detallan componentes clave, incluyendo la CPU, la GPU de Imagination Technologies y el módem MediaTek T900.
El ingeniero de software de Google Douglas Anderson detalló los parches en un correo electrónico a la Lista de Correo del Kernel de Linux (LKML), afirmando: "Esta serie añade árboles de dispositivos básicos para Pixel 10 (frankel), Pixel 10 Pro (blazer) y Pixel 10 Pro XL (mustang). Con un cargador de arranque aún no lanzado, estos pueden arrancar hasta un prompt de comandos UART desde un initramfs."
La serie Pixel 10, lanzada en agosto de 2025, se basa en esfuerzos previos de integración upstream para modelos como el Pixel 9. Actualmente, el soporte es inicial y funcional solo hasta una consola basada en texto, requiriendo un cargador de arranque personalizado que aún no es público. La integración completa puede necesitar parches adicionales para características como la gestión de energía o controladores propietarios.
Este desarrollo señala la estrategia de código abierto en evolución de Google, potencialmente acelerando ROMs personalizadas e instalaciones de SO alternativos. Posiciona los dispositivos Pixel como más accesibles para entusiastas de Linux, contrastando con ecosistemas cerrados. Aunque el arranque es posible, el camino para utilizar completamente las características del smartphone bajo Linux no Android sigue siendo largo, con una colaboración continua entre Google y los mantenedores del kernel esencial para el refinamiento.