El cantante Harry Styles fue visto saliendo de su residencia en Williamsburg el martes por la mañana, luciendo una sudadera vintage que proclamaba su residencia en Nueva York. Cruzó el puente hacia Manhattan, haciendo gala de un estilo local informal. Esta aparición se produce tras el reciente lanzamiento de su álbum y sus frecuentes visitas a Brooklyn y al Bajo Manhattan.
Harry Styles salió de su pied-à-terre en Williamsburg, Brooklyn, la mañana del 24 de marzo, dirigiéndose a realizar una caminata a pie por el puente hacia Manhattan. Vestido para el paseo urbano, llevaba un suéter blanco vintage de Nike del Abierto de Estados Unidos de 1994 —el año de su nacimiento— combinado con unos vaqueros negros lavados a la piedra y sus características zapatillas Adidas Sambas. Un gorro negro de lana ladeado cubría su cabeza, complementado con unas gafas de aviador de cristales amarillos de Jacques Marie Mage y auriculares de cable. En una mano, con un anillo en el dedo meñique, sostenía un pequeño café helado, encarnando el look neoyorquino por excelencia, según destacaron observadores familiarizados con sus apariciones por la ciudad, tal como informó por primera vez la revista Vogue. Desde el lanzamiento de su cuarto álbum, Kiss All the Time. Disco, Occasionally, Styles se ha convertido en una figura habitual en Brooklyn y el Bajo Manhattan, caminando a menudo entre ambos distritos. Este cambio marca una transición desde sus anteriores sombreros de pescador estilo Brit-pop y gafas de raver hacia un atuendo que hace un guiño a su estilo de vida adoptado en Nueva York, con la sudadera sirviendo como una audaz declaración de su afinidad local.