Las fuertes lluvias golpearon São Paulo y su área metropolitana el lunes (16 de febrero), causando inundaciones, árboles caídos y cortes de electricidad. En Guarulhos, personas quedaron atrapadas y una mujer tuvo que aferrarse a un poste para evitar ser arrastrada por la corriente de agua. La empresa Enel informó que más de 67.000 clientes estuvieron sin luz en el pico de la tormenta.
La intensa lluvia que azotó la capital paulista y los municipios metropolitanos el lunes (16 de febrero), durante el Carnaval, generó diversas emergencias. Según el Cuerpo de Bombeiros de São Paulo, alrededor de las 18:00, personas quedaron varadas en una gasolinera en el centro de Guarulhos, en la Avenida Monteiro Lobato. Dos personas fueron rescatadas allí, y otras 25 fueron salvadas del interior de un autobús, sin heridos. Una de las escenas más impactantes tuvo lugar en la misma avenida, donde una mujer fue rescatada tras aferrarse a un poste con el agua hasta el cuello. Se había agarrado a un auto pero lo soltó antes de que las aguas se lo llevaran. Imágenes en redes sociales mostraron la calamidad en la ciudad. La tormenta provocó entre 20 y 26 caídas de árboles entre las 16:00 y las 17:30, según los bomberos. La capital registró cuatro puntos de inundación, reducidos a dos hacia las 21:00, y estaba en alerta desde las 16:30, salvo la zona este. La Defensa Civil emitió alertas por lluvias en la tarde. En Guarulhos, la lluvia caída en 30 minutos igualó la del todo el mes de febrero, con hasta 60 mm en barrios como Vila Rio de Janeiro, Avenida Salgado Filho y Monteiro Lobato, totalizando más de 10 puntos de inundación. La administración municipal la calificó como la más intensa en dos años. Respecto al suministro eléctrico, Enel reportó 67.000 clientes sin luz a las 18:40, descendiendo a 51.000 a las 20:30 y 33.100 a las 22:09. En la capital, 26.000 afectados, con Taboão da Serra registrando el 3,55 % de viviendas sin luz. La empresa movilizó equipos para restablecer el servicio, que afectó al 0,79 % de las unidades en la región. El alcalde Ricardo Nunes criticó a la distribuidora, que anticipó problemas en la temporada de lluvias e impulsa la rescisión del contrato ante la Aneel, que juzgó insatisfactorio el desempeño de Enel.