Durante las fiestas decembrinas en Colombia, el uso de pólvora y fuegos artificiales puede causar estrés severo en gatos debido a los ruidos intensos. Expertos recomiendan observar signos de miedo para proteger a las mascotas. Medidas preventivas ayudan a mitigar el impacto en su bienestar.
En Cali, Colombia, las celebraciones de fin de año incluyen tradiciones con pólvora que simbolizan alegría y renovación, pero generan riesgos para la salud pública, el medio ambiente y los animales domésticos. Cada diciembre, los fuegos artificiales producen sonidos que superan los 150 decibeles, afectando especialmente a gatos por su oído sensible. Estos ruidos provocan estrés agudo, taquicardia, hiperventilación, desorientación, ansiedad e incluso comportamientos agresivos en los mininos.
Para identificar si la pólvora impacta a un gato, los dueños deben prestar atención a señales como la búsqueda de refugios en closets, debajo de camas o rincones oscuros. Cambios en la vocalización indican miedo, y algunos gatos arañan, huyen o rechazan la comida por horas, lo que refleja pánico o ansiedad intensa. Estudios de protección animal destacan que muchos gatos se esconden por periodos prolongados durante estos eventos.
Para protegerlos, se sugiere preparar un espacio cerrado con cobijas, música suave y la cama habitual del gato, lo que atenúa el ruido y las luces brillantes. Evitar gritos o movimientos abruptos es clave, ya que los gatos se calman mejor en entornos seguros. Difusores de feromonas reducen la ansiedad, y en casos extremos, un veterinario podría prescribir ansiolíticos suaves. Estas acciones permiten que las mascotas transiten las fiestas con menor alteración.