En la audiencia de Mont-de-Marsan, los abogados de las partes civiles criticaron duramente a Maylis Daubon, acusada de envenenar a sus dos hijas. La mujer de 53 años llora sin cesar mientras su exmarido es presentado como víctima de un esquema criminal. Su personalidad mitómana desconcierta al tribunal.
El juicio a Maylis Daubon se celebró en las asises de Landas en Mont-de-Marsan. Acusada de envenenar a sus hijas Enea y Luan, con la mayor Enea fallecida, esta madre de 53 años se enfrenta a graves cargos. Su divorcio del exmarido Yannick Reverdy ocurrió en 2009, tras lo cual él fue excluido de la vida diaria de sus hijos.
La emoción llenó la sala del tribunal durante la audiencia. Maylis Daubon, con el rostro enmascarado y el torso encorvado, solloza continuamente durante veinte minutos. Me Fabien Large, abogado de Yannick Reverdy, pronuncia una acusación contundente. La llama la « araña » en el centro de una « telaraña » donde atrae a sus víctimas para ejecutar un « proyecto criminal » meticulosamente planeado durante años.
En tono acusador, el abogado señala a la acusada, describiéndola como una « Viuda Negra » que vive en una « casa maldita » llena de medicamentos. Destaca su personalidad mitómana y enigmática, que sigue dividiendo al tribunal. Los expertos sugieren un posible síndrome de Münchhausen, en el que envenenó a sus hijas sobredosificándolas con fármacos, incapaz de soportar la creciente distancia de Enea, que tenía 18 años en el momento de los hechos.
La hija menor, Luan, ahora de 22 años, testificó en una audiencia anterior, ofreciendo defensas inconsistentes de su madre. Este retrato de una madre a la vez devota y obsesionada con la salud y el control emerge como central en el juicio, destacando las implicaciones psicológicas y familiares.