India ha abierto sus mercados bursátiles a la inversión directa de particulares extranjeros. La medida tiene como objetivo ampliar las fuentes de capital más allá de los inversores de cartera extranjeros.
El cambio normativo permite a los particulares extranjeros invertir directamente en acciones indias. Los funcionarios esperan que esto amplíe las opciones de financiación a largo plazo. Las entradas iniciales proyectadas seguirán siendo modestas. Los procedimientos operativos, las normas fiscales y los requisitos de cumplimiento podrían ralentizar la adopción entre los inversores extranjeros. Los participantes del mercado señalan que el marco actualizado proporciona una mayor claridad. Sin embargo, los obstáculos prácticos siguen limitando una participación rápida desde el extranjero.