Los índices bursátiles de referencia de la India, Sensex y Nifty, registraron el miércoles sus mayores ganancias diarias en años, impulsados por un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán que alivió los precios del petróleo y los temores inflacionistas. La capitalización bursátil de las empresas que cotizan en la BSE aumentó en 16,1 billones de rupias. Sin embargo, las bolsas asiáticas se mostraron cautelosas ante los signos de fragilidad del alto el fuego.
Los mercados indios experimentaron un fuerte ascenso ante el alivio global por el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. El Sensex y el Nifty registraron sus mayores avances diarios en años, ya que la caída de los precios del petróleo redujo las preocupaciones sobre la inflación. El valor de mercado combinado de las empresas que cotizan en la BSE aumentó en 16,1 billones de rupias, según informes de The Economic Times sobre el repunte provocado por la tregua en Asia Occidental. Los inversores institucionales extranjeros se mantuvieron cautelosos a pesar del alza. Los cazadores de gangas se centraron en acciones castigadas de los sectores de aviación, viajes y comercialización de petróleo, que se recuperaron bruscamente tras la liquidación provocada por el conflicto en Asia Occidental. Los valores de gran capitalización de calidad en banca, farmacéuticas y bienes de consumo de alta rotación (FMCG) también atrajeron un mayor interés, ya que estaban menos expuestos al conflicto. No obstante, los mercados asiáticos se tornaron moderados, con inversores temerosos de que el frágil alto el fuego en el Golfo se rompa. Los precios del petróleo volvieron a subir, destacando las amenazas al estrecho de Ormuz y señalando presiones inflacionistas persistentes que podrían influir en las decisiones sobre los tipos de interés de los bancos centrales. En general, el sentimiento se mantuvo cautelosamente optimista. Los inversores siguieron de cerca los resultados del cuarto trimestre, los movimientos del crudo y los flujos de los inversores institucionales extranjeros. Los analistas cuestionaron la sostenibilidad del repunte, mientras que problemas internos como las altas valoraciones, la ralentización del crecimiento, la debilidad de la rupia y el elevado coste de la energía presionaron los beneficios empresariales.