Eduardo Campo Chá, miembro de la guardia indígena Nasa, fue asesinado en la zona rural de La Plata, Huila, por la disidencia Dagoberto Ramos. El crimen ocurrió mientras regresaba de una reunión en motocicleta y confirma amenazas recientes contra líderes indígenas. Autoridades indígenas condenan el acto como una agresión al territorio y la autonomía.
El martes por la noche, alrededor de las 8:30, Eduardo Campo Chá, de 34 años y comunero del Territorio Ancestral Pickwe Tha Fiw, fue atacado con arma de fuego en el sector El Cacique, vereda Lucitania, municipio de La Plata, Huila. Regresaba a su vivienda en el asentamiento La Esmeralda, corregimiento de Ricaurte Páez, tras participar en una reunión de líderes y guardias indígenas en el territorio de Mariana Mandiguga, Caloto, Huila. Según testigos, dos disidentes de la columna Dagoberto Ramos, liderada por alias 'David' o 'Mi Pez' y parte del bloque Isaías Pardo bajo alias 'Iván Mordisco', le hicieron un alto en su motocicleta. Campo Chá no se detuvo y recibió siete disparos.
Auxiliado por bomberos de La Plata, fue trasladado al Hospital San Sebastián, donde falleció durante la cirugía debido a la gravedad de sus heridas, según el teniente coronel Andrés Felipe Ávila Reyes, comandante operativo de la Policía Huila.
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) denunció el asesinato como la 'materialización directa de las amenazas difundidas hace pocos días', en las que la disidencia declaró como 'objetivo militar' a coordinadores, apoyos zonales y miembros de la guardia indígena. 'Eduardo no murió por estar en medio del conflicto: fue asesinado por proteger a las bases, por cumplir el mandato de la vida y por defender el territorio', afirmó el CRIC, que ve en el crimen un intento de quebrar la autonomía indígena mediante intimidación y control territorial.
José Telesforo Coyo, director de noticias de la emisora Páez Vive, explicó que las guardias indígenas vigilan el territorio, lo que genera disputas con grupos armados. El Consejo Regional Indígena del Huila (CRIHU) expresó indignación y exigió al Gobierno Nacional esclarecimiento del crimen, garantías de protección colectiva y activación de mecanismos de verificación por organismos de derechos humanos.
Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), en 2025 once líderes indígenas han sido asesinados en Cauca, incluyendo nombres como José Albeiro Liz Muchicon el 27 de enero en Páez. En 2024, se registraron diez en Cauca y uno en Huila.