El equipo Sub-22 de Indonesia no avanzó de la fase de grupos en los SEA Games 2025 pese a vencer a Myanmar, mientras que el equipo femenino progresó a semifinales como subcampeón del Grupo A. El fracaso de Garuda Muda desató duras críticas a la PSSI, en contraste con el sólido desempeño de Garuda Pertiwi, que se recuperó tras una pesada derrota ante Tailandia.
Los SEA Games 2025 en Tailandia presentaron una ironía impactante para el fútbol indonesio. El equipo Sub-22, campeón defensor de 2023, fue eliminado en la fase de grupos tras una derrota 0-1 ante Filipinas y una victoria 3-1 sobre Myanmar el 12 de diciembre de 2025 en el Estadio 700th Anniversary en Chiang Mai. El gol de Myanmar lo marcó Min Maw Oo en el minuto 29, igualado por Toni Firmansyah en el 45, con Jens Raven anotando dos veces en los minutos 89 y 90+5. Sin embargo, la diferencia de goles de Indonesia (3-2) fue inferior a la de Malasia (4-3), impidiéndole clasificar como mejor segundo del Grupo C.
El entrenador Indra Sjafri asumió toda la responsabilidad. «Primero, no avanzamos de la fase de grupos. Técnicamente, el más responsable soy yo», dijo tras el partido, pidiendo disculpas al público indonesio. El vicepresidente de la PSSI, Zainudin Amali, quien apuntaba al oro, calificó el fracaso como motivo de evaluación interna, aunque el analista Tommy Welly exigió rendición de cuentas por la elección del entrenador.
En contraste, el equipo femenino, con bajas expectativas, rindió de manera impresionante. Perdió 0-8 ante Tailandia pero se recuperó venciendo a Singapur, terminando como subcampeón del Grupo A y enfrentará a Vietnam en semifinales el 14 de diciembre de 2025 en el Estadio IPE Chonburi en Chonburi. Vietnam, con ocho títulos en SEA Games, representa un duro desafío. Este logro sirve de espejo para el desarrollo del fútbol nacional, donde el equipo femenino pasado por alto mostró fuerte mentalidad.
El fracaso del Sub-22, el peor desde 2009, avivó críticas públicas a Erick Thohir y la decisión temprana de 2025 de despedir a Shin Tae-yong, vista como detonante del declive en el rendimiento.