La cámara baja de Japón aprobó el 10 de julio un proyecto de ley destinado a mitigar la inminente crisis de sucesión imperial, en un contexto en el que la monarquía se reduce y solo cuenta con un heredero varón joven bajo una norma de sucesión exclusivamente masculina.
El proyecto de ley revisaría la Ley de la Casa Imperial para permitir que la familia adopte a parientes varones lejanos mayores de 15 años y permitir que las mujeres conserven su estatus real después de casarse fuera de la familia. La iniciativa no aborda la posibilidad de una emperatriz, por lo que la princesa Aiko, de 24 años, queda excluida del trono.
El veterano del Partido Liberal Democrático, Seiichiro Murakami, calificó como "absolutamente escandaloso" que se descarte a la princesa Aiko como emperatriz. Asahiro Kuni, de 81 años y exmiembro de la familia imperial, señaló que adoptar a parientes varones lejanos sería poco realista y que aconsejaría a sus nietos que se negaran.
Actualmente, la familia imperial cuenta con 16 miembros, incluidos cinco hombres. Una encuesta de Asahi Shimbun realizada en mayo mostró que el 72 por ciento de los encuestados está a favor de cambiar las reglas para permitir que las mujeres accedan al trono. El proyecto de ley será ahora debatido en la cámara alta.