Los inversores minoristas japoneses están volviendo a comprar la lira turca, una operación que les ha quemado repetidamente en el pasado. La moneda ha caído más del 16 % frente al yen este año, convirtiéndose en una apuesta caliente entre los traders del día ávidos de riesgo. Esta tendencia está generando temores de una explosión dolorosa que podría extenderse a otros mercados.
Los inversores minoristas japoneses están volviendo a una operación que les ha quemado repetidamente en el pasado: la compra de la lira turca. La moneda, una de las más volátiles del mundo, ha caído más del 16 % frente al yen este año, pero se ha convertido en una de las apuestas más calientes para los traders del día japoneses ávidos de riesgo. Mantuvieron casi 900.000 contratos de margen que siguen el par yen-lira a fecha de 12 de noviembre, según datos de la Tokyo Financial Exchange, cerca de un máximo histórico.
Tokio está cada vez más inquieto por la debilidad del yen, dejando a los traders del día expuestos por todos los lados. Esta afición por la lira está generando temores de una explosión dolorosa para los inversores, cuyas apuestas desmoronadas podrían extenderse rápidamente a otros mercados. La alta volatilidad de la lira turca resalta los riesgos involucrados en estas posiciones especulativas.