Diez años después de los atentados del 13 de noviembre, Daesh y al-Qaida intensifican su propaganda a través de una amplia gama de canales, desde medios oficiales hasta redes sociales y el uso de IA. Un reciente informe de la ONU destaca estos mecanismos, mientras que el jefe de la DGSE advierte sobre la amenaza 'inspirada' en Francia. Esta propaganda atrae a individuos radicalizados sin vínculos directos con zonas de conflicto.
Diez años después de los atentados en las terrazas, en el Bataclan y en el Stade de France, la propaganda de los 'locos de Dios' sigue presente e influyente. Según un reciente informe de las Naciones Unidas, los terroristas islamistas explotan diversos canales para incitar a la acción, desde revistas oficiales hasta producciones aisladas que utilizan las últimas tecnologías como la IA. Esta propaganda es más efectiva que nunca.
El peligro es particularmente real en Francia, donde individuos del movimiento 'endógeno' son atraídos en línea por estas narrativas yihadistas, más o menos sofisticadas. Durante las conmemoraciones de los atentados del 13 de noviembre –o V13–, Nicolas Lerner, jefe de la DGSE, mencionó la amenaza 'llamada “inspirada”', que implica a personas sin contacto directo con zonas de conflicto pero impregnadas de propaganda islamista.
Lerner especificó que estos individuos 'inspirados' representan 'hoy el componente principal de la amenaza', mezclando 'individuos de larga radicalización convencidos de que la acción violenta es la consagración última de su compromiso religioso, pero también' –su declaración se interrumpe en las fuentes disponibles, subrayando la urgencia de este cambio.