El actor de 71 años habló sobre cómo evitó un desastre prematuro en Hollywood. Atribuye su lento ascenso profesional el haberle mantenido vivo y con los pies en la tierra.
JK Simmons declaró a The Telegraph estar convencido de que un éxito temprano habría terminado mal. "Si me hubiera convertido en un actor famoso a los 24 años... podría haber terminado como James Dean", afirmó. El actor nominado al Óscar consiguió sus papeles en Spider-Man durante la década de los 2000 y el reconocimiento por Whiplash ya superados los 50 años. Bromeó diciendo que su apariencia y su voz lo encasillaron en papeles de jefe, padre o villano. Un punto bajo en su carrera se convirtió en su mayor triunfo. Tras dejar un trabajo como suplente, Simmons conoció a su esposa Michelle Schumacher en una gira de Peter Pan y se casó con ella en 1996. Tienen dos hijos. "Fue un momento decisivo; esa cosa devastadora y horrible que ocurrió dio lugar a lo mejor de mi vida", añadió.