El 30 de noviembre de 2025, el cantautor español Joaquín Sabina ofreció su último concierto de la gira 'Hola y adiós' en el Movistar Arena de Madrid, cerrando así su trayectoria musical. La noche estuvo marcada por la emoción, la nostalgia y un público entregado que coreó sus éxitos. Se trató de un momento histórico para los fans, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Fernando Pessoa.
La gira 'Hola y adiós' de Joaquín Sabina culminó con su recital número 71 en el Movistar Arena, ubicado en la Plaza de Felipe II de Madrid. Una hora antes de abrir las puertas, el ambiente ya era de expectación, con fans luciendo bombines y cantando coros compartidos, a pesar de la secreta esperanza de que no fuera un adiós definitivo.
El show comenzó con un vídeo de 'Un último vals', seguido de la aparición de Sabina con un bombín blanco, iniciando con 'Yo me bajo en Atocha'. Durante más de dos horas, interpretó temas como 'Lágrimas de mármol', donde el público desató su energía, y 'Lo niego todo', que unió miles de voces en comunión. La emoción creció con canciones como 'Mentiras piadosas', 'Ahora que', 'Calle Melancolía' y '19 días y 500 noches', que el respetable coreó con intensidad.
Momentos de respiro incluyeron 'Más de cien mentiras', 'Camas vacías' con Mara Barros al frente, y 'Pacto entre caballeros' junto a Jaime Asúa. Sabina regresó con fuerza para 'De purísima y oro', 'Peces de ciudad' y 'Una canción para la Magdalena'. A las 22:01, el público se puso en pie, celebrando con aplausos y manos en alto.
El clímax llegó con 'Por el bulevar de los sueños rotos', 'Y sin embargo te quiero', 'Noches de boda' y 'Y nos dieron las diez', en un ambiente festivo. En los bises, Antonio García de Diego lideró 'La canción más hermosa del mundo', y Sabina cerró con 'Tan joven y tan viejo', 'Contigo', 'Princesa' y 'La canción de los buenos borrachos'. Al final, Sabina se despidió agitando su bombín, dejando una noche de apoteosis emocional.