John Adams y Thomas Jefferson se conocieron por primera vez en Filadelfia en junio de 1775, en medio de las crecientes tensiones con Gran Bretaña. Sus interacciones iniciales sentaron las bases de una colaboración que marcaría la Revolución estadounidense.
Ambos hombres se encontraron por primera vez alrededor del 20 o 21 de junio de 1775, poco después de que Jefferson llegara a la ciudad. Días antes, Adams ya había nominado a George Washington para liderar el Ejército Continental. Jefferson se unió rápidamente a varios comités e impresionó a Adams con sus decisivas contribuciones durante las reuniones, a pesar de que permanecía en silencio durante las sesiones plenarias del Congreso.