El nombramiento de Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro de Justicia reemplazando a Mariano Cúneo Libarona marca una victoria para Karina Milei en su disputa interna con Santiago Caputo. El cambio, anunciado por el presidente Javier Milei, desplaza a aliados de Caputo como Sebastián Amerio, quien recibe la Procuración del Tesoro como consuelo. Esta movida profundiza las tensiones en el gobierno libertario.
El Ministerio de Justicia ha sido el epicentro de la reciente disputa interna en el gobierno de Javier Milei. Mariano Cúneo Libarona anunció su renuncia, un salida que había sido postergada por pedido de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, para reorganizar el área y desplazar influencias de Santiago Caputo, asesor clave del presidente.
El 8 de marzo de 2026, Milei designó a Juan Bautista Mahiques, hasta entonces Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires, como nuevo ministro. Mahiques agradeció públicamente a Karina Milei en la red social X por el nombramiento, y también se designó a Santiago Viola como viceministro, un aliado de la hermana del presidente. Sebastián Amerio, viceministro saliente y cercano a Caputo, aspiraba al puesto principal pero fue reubicado en la Procuración del Tesoro, los abogados del Estado.
Cúneo Libarona, en una entrevista con Marcelo Bonelli en Radio Mitre el día de su renuncia, criticó duramente a Amerio, confirmando que la decisión provenía de Karina Milei y su vice. Esta designación genera suspicacias por posibles vínculos de Mahiques con investigaciones en la AFA, el organismo rector del fútbol argentino, en medio de conflictos judiciales.
La pelea entre Karina Milei y Caputo se intensificó tras la apertura de sesiones en el Congreso el 1 de marzo de 2026, donde aliados de Caputo, como Daniel Parisini, fueron ignorados en la transmisión oficial por orden de Karina. Fuentes cercanas indican que Karina busca extender su control a áreas como la SIDE y el Ministerio de Salud, mientras Caputo filtra rumores de su posible salida del gobierno.
Milei mantiene una relación cercana con Caputo, como se vio en un abrazo público durante la jura de Mahiques el jueves anterior, pero empodera a su hermana sin límites aparentes. Estas tensiones internas contrastan con la confrontación externa de Milei contra la oposición en su discurso congressional, donde calificó la justicia social como un robo.