Kiko Kostadinov presentó su colección de ropa masculina para la primavera de 2027, inspirándose en la obra del artista italiano Agostino Bonalumi para enfatizar las estructuras internas sobre los detalles superficiales.
El diseñador se centró en técnicas de construcción como el deshuesado para proyectar la tela hacia afuera, creando un énfasis visual a través de líneas y proporciones en lugar de estampados o cierres visibles. Kostadinov describió el enfoque como similar al Fontana inverso, donde la presión desde el interior da forma a la prenda. Señaló que todo está oculto para que la atención se mantenga en las líneas del cuerpo. Las prendas incluyeron túnicas envolventes, tops de punto en capas y pantalones con dobladillos radiales o detalles asimétricos. Un motivo de rombo apareció en abrigos, chaquetas y accesorios, mientras que un tono verde médico unificó los elementos del desfile. La colección contó con una colaboración con Crocs y gafas de Oakley, continuando con el interés del diseñador por el calzado funcional y antielegante.