El cantante Kiko Veneno ofreció un concierto vibrante en el Paral·lel 62 de Barcelona, estrenando nuevas canciones y ganándose al público con su sabiduría popular. Pidió silencio ante las conversaciones animadas y presentó temas de su próximo elepé. El recital combinó clásicos y novedades en una noche llena de emoción.
Kiko Veneno, de 74 años, actuó en el Paral·lel 62 de Barcelona como parte de su nueva gira. El músico popular comenzó con seis temas nuevos, entre los que destacaron las baladas 'Guitarrica', una oda a su guitarra, y 'Puentes romanos'. Durante esta última, interrumpió la interpretación con gracia y firmeza para pedir silencio a un público animado por las barras, afirmando que su trabajo merecía ser escuchado.
A partir de ese momento, el silencio reinó, especialmente cuando se quedó solo con su guitarra para cantar 'La casa cuartel', una canción de amor con trasfondo biográfico sobre un padre militar. El público cantó quedo el estribillo: “y solo quiere irse muy lejos/cogerla de la mano y salir corriendo”.
El repertorio incluyó gemas como 'Lobo López', 'Echo de menos', 'En un Mercedes blanco', 'Superhéroes de Barrio', 'Veneno' con los hermanos Amador, 'Traspaso', 'Dice la gente' y 'Los tontos' con C Tangana. Hacia el final, homenajeó a Barcelona con 'La rama de Barcelona'. Su banda impecable, con guitarras, percusiones, coros y teclados, acompañó un recital fresco y variado, lejos del piloto automático.