Emmanuel Fernández, propietario de la marca de zapatillas Kioshi, alertó sobre la grave crisis que atraviesa el sector del calzado en Argentina.
En declaraciones al streaming Ahora Play, Fernández señaló que la empresa pasó de tener 120 empleados a solo 15. “Es terrible. La falta de consumo es total”, afirmó.
El empresario explicó que las ventas por habitante cayeron de casi cuatro pares a dos, ubicándose en niveles similares a los de Perú y Bolivia. Agregó que se registran cierres de locales comerciales a razón de uno por día.
Fernández mencionó que fabricantes de zonas como Lanús y Lomas de Zamora están cerrando talleres y alquilando los espacios para otros usos. Indicó que la situación se profundiza mes a mes y que muchos comerciantes optan por dedicarse a otras actividades.