El juicio contra la secta de Vistabella en Castellón ha revelado un infierno de abusos sexuales y coacciones durante tres décadas en la masía de La Chaparra. Testigos describen prácticas del líder Antonio, el Tío Toni, que sometió a decenas de adeptos, incluidos menores, bajo el pretexto de curaciones espirituales. Los seis procesados enfrentan penas de hasta 76 años por su presunta complicidad.
El macrojuicio en la Audiencia Provincial de Castellón contra la secta que operó en La Chaparra, Vistabella, se acerca a su fin con más de medio centenar de testimonios que pintan dos realidades opuestas. Por un lado, exadeptos y víctimas relatan abusos sexuales cometidos por el líder Antonio, fallecido en prisión en mayo de 2022, dos meses tras su detención. Una denunciante contó que, siendo adolescente, sufrió agresiones para 'curar' sus ovarios, que el Tío Toni decía que tenía 'negros'. Estos ritos esotéricos y prácticas sexuales con fines sanadores implican a los seis procesados, acusados de facilitar el acceso de menores a la habitación del líder y presenciar algunos actos.
Por otro lado, testigos de la defensa describen una comunidad idílica, democrática y libre de abusos, donde el líder era un 'ser especial' sin poder coercitivo. 'Allí decidíamos entre todos', afirmaron, negando recordar tales prácticas. Un testigo, padre de una procesada y suegro de Antonio, reconoció los abusos pero exculpó a su hija, viéndola como víctima de las 'terapias' del gurú.
La secta surgió en 1990 en un centro de terapias espirituales en Castellón, dirigido por Antonio y su esposa, una de las acusadas. Creció rápidamente por el boca a boca, mudándose en 1994 a un inmueble en Alcora y luego a La Chaparra, financiada con donaciones de adeptos, como 300.000 euros de una madre y su hijo. La finca albergó hasta 40 personas en convivencia, con niños nacidos allí que asistían a escuelas locales. Externamente, parecía una comunidad autosuficiente con negocios como artesanía y ganadería, pero internamente regía una jerarquía con separación de tareas por géneros.
La Fiscalía imputa nueve delitos continuados de abuso sexual, seis a menores, pidiendo 16 a 76 años de prisión para los procesados, cinco mujeres incluida la nuera del líder. Un abogado de la acusación particular destacó la 'vigencia' del grupo: 'Treinta años no se sustentan sin una red de colaboradores'. Peritos testificarán los días 26 y 27 de noviembre, seguidos de declaraciones de los acusados del 1 al 3 de diciembre.