Lalo Villar, creador de 'La ruta de la garnacha', denunció un robo en sus oficinas ocurrido el 8 de diciembre, donde ladrones vaciaron el lugar durante seis horas. Compartió un video mostrando la destrucción y pidió a sus seguidores ayudar a identificar a los dos sospechosos captados en cámaras. Ya presentó denuncias ante las autoridades y considera mudar el espacio de trabajo.
Lalo Villar, conocido por su contenido sobre comida callejera en 'La ruta de la garnacha', reveló públicamente un robo que afectó sus oficinas en la Ciudad de México. El incidente ocurrió el 8 de diciembre, cuando dos personas forzaron la entrada, desconectaron la electricidad y saquearon el lugar durante aproximadamente seis horas. Su hermano descubrió la escena al escuchar ruidos sospechosos y alertó de inmediato, aunque los intrusos ya habían huido.
En un video compartido en redes, Villar mostró el interior devastado, con objetos tirados por todas partes y el espacio completamente vacío. 'Nos robaron todo, banda, se metieron a la oficina, y la vaciaron, esto pasó el 8 de diciembre, también busco alertarlos porque es una realidad, la delincuencia está a tope, no son rumores, es cierto', declaró el influencer. Las cámaras de seguridad captaron los rostros de los sospechosos, a quienes describió como expertos, posiblemente responsables de robos recientes en la zona.
Entre lo robado se encuentran equipos esenciales para su trabajo: computadoras, trípodes, luces de grabación, cámaras profesionales, drones, estabilizadores, mercancía, equipo de edición y monitores. Los ladrones usaron maletas grandes para llevarse todo, manejado solo por dos personas. Villar, dueño de una taquería, enfatizó que las oficinas eran su 'lugar seguro' tras años de operación, pero ahora evalúa un cambio de ubicación para reiniciar desde cero.
Ya levantó denuncias junto con otros afectados y solicitó apoyo público para reconocer a los implicados. 'Se les ve su carita, forzaron la puerta y entraron, desconectaron la electricidad', detalló en el video. Este suceso subraya la creciente inseguridad en la capital, instando a mayor vigilancia en propiedades comerciales.