El lunes comenzaron los argumentos iniciales en el juicio por asesinato en Massachusetts contra Lindsay Clancy, una exenfermera de parto y posparto acusada de estrangular a sus tres hijos en 2023. Los fiscales y los abogados defensores coinciden en los hechos de las muertes, pero discrepan sobre si la psicosis posparto debería eximirla de responsabilidad penal.
El caso se centra en esta rara afección, que afecta a entre 1 y 2 mujeres por cada 1,000 después del parto. Los expertos la describen como una emergencia de salud mental que puede provocar alucinaciones, delirios, paranoia y cambios repentinos en el comportamiento.
La Dra. Julia Riddle, psiquiatra reproductiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, dijo a CBS News que los síntomas pueden aparecer y desaparecer, lo que dificulta el diagnóstico. Señaló que muchas mujeres que experimentan esta condición son reacias a revelar sus pensamientos.
Clancy y su exmarido han presentado demandas por separado alegando que sus proveedores médicos no diagnosticaron ni trataron adecuadamente el trastorno. La psicosis posparto es distinta de la depresión posparto, que es más común, y requiere atención hospitalaria que puede incluir medicación o terapia electroconvulsiva.