El expresidente Andrés Manuel López Obrador rompió su silencio con un video de casi 50 minutos, promocionando su libro 'La grandeza' y elogiando a la presidenta Claudia Sheinbaum. Insistió en su retiro, pero estableció condiciones para un posible regreso político. La aparición generó reacciones polarizadas, aunque su impacto en el debate público fue efímero.
El domingo, López Obrador publicó un video en el que exaltó las civilizaciones prehispánicas como sociedades perfectas, negando los sacrificios humanos y cuestionando la historiografía tradicional para promover su visión del 'humanismo mexicano'. Repitió más de 20 veces variantes de 'me retiré' o 'estoy jubilado', pero advirtió que saldría a la calle si atacan la democracia, intentan un golpe contra Sheinbaum o violan la soberanía. Elogió a la presidenta, urgiendo apoyarla 'mucho, mucho, mucho' y negando querer hacerle sombra.
Sheinbaum respondió con respeto, agradeciendo los elogios, pero aclaró que el país no enfrenta circunstancias que justifiquen el regreso del expresidente. Su reacción fue breve y prosiguió con su agenda, sin engancharse en el mensaje. Desde el asesinato de Carlos Manzo, Sheinbaum había perdido control de la agenda pública, en medio de críticas por inseguridad, corrupción e impunidad, agravadas por presiones externas como las de Donald Trump.
La crítica nacional e internacional, incluyendo protestas de productores del campo, transportistas y la Coordinadora, así como escándalos como Segalmex y el huachicol fiscal, obligaron a López Obrador a defender su legado y la Cuarta Transformación (4T). Sin embargo, el video no generó un debate nacional sostenido; tuvo un pico de atención inicial en redes, pero se desinfló rápidamente, reflejando una fatiga social y un cambio de foco hacia Sheinbaum como figura central del poder.