Lugi Handball derrotó al IFK Ystad 27-26 en un duro derbi, consolidando su liderato en la Allsvenskan. Dos talentos de 19 años destacaron para asegurar la victoria, pero el entrenador Ola Månsson cuestiona si el joven equipo está listo para la Handbollsligan. Con seis jornadas por disputar, Lugi lidera la tabla con cuatro puntos.
Lugi Handball está en camino de regresar a la Handbollsligan tras una temporada de bajo rendimiento y riesgo de descenso. Bajo el nuevo entrenador Ola Månsson, la plantilla se ha rejuvenecido con jugadores jóvenes como Viggo Håkansson, Ola Petersson, Albin Sjögren, Oskar Andersson, Mattias Söderberg y Anton Sandström. Nombres experimentados como Leo Gegaj, Albert Månsson y Emil Lindqvist aportan algo de experiencia, pero el director deportivo Robert Månsson se ha centrado en el desarrollo a largo plazo. El derbi del sábado contra el IFK Ystad, que lucha por evitar el descenso, se convirtió en un partido agónico. Lugi nunca lideró con comodidad y el encuentro acabó 27-26 tras un 11-11 al descanso. Dos desconocidos de 19 años salvaron la victoria, manteniendo el título de liga al alcance. Lugi lidera ahora la tabla con cuatro puntos sobre Skånela, que tiene dos partidos pendientes. Tras el partido, Ola Månsson declaró: «Nos quedan seis jornadas y nos veo al menos tan capacitados para el play-off.» Anteriormente había afirmado que quiere ascender solo cuando el equipo esté completamente listo para evitar un descenso inmediato. Queda la duda de si la joven plantilla podrá competir en la liga superior la próxima temporada o si necesita más estabilidad.