El 2 de febrero en Palaiseau, Essonne, un hombre intervino para proteger a su esposa de una agresión sexual en la calle. Su acción provocó una persecución por parte del agresor y un cómplice armados con espadas al estilo samurái. El hombre logró escapar a la comisaría más cercana.
La noche del 2 de febrero, alrededor de las 21:00, un hombre se reunió con su esposa en el centro de Palaiseau, en Essonne, donde ella estaba sufriendo una agresión sexual en la calle. Según una fuente policial, golpeó inmediatamente al agresor para detener el ataque. En represalia, el individuo propinó patadas violentas, obligando al esposo a huir hacia la comisaría cercana. El agresor no desistió de la persecución. Siguió a su objetivo por la calle, al que pronto se unió un segundo hombre. Bajo las luces de la calle, los dos individuos, de unos 1,60 metros de altura cada uno, desenvainaron espadas al estilo samurái. Estas armas, con hojas y mangos negros, medían alrededor de sesenta centímetros de longitud. Intentaron golpear al hombre, quien esquivó los golpes y huyó de nuevo hacia la comisaría. Las autoridades han solicitado las imágenes de videovigilancia para aclarar las circunstancias exactas. La fiscalía de Évry se ha negado a comentar, ya que la investigación está en curso. Este incidente resalta los peligros que entraña intervenir contra agresiones violentas en entornos urbanos.