Marina Diamandis fue la primera artista internacional en subir al escenario principal del Lollapalooza Brasil el sábado (21) en el Autódromo de Interlagos, con un espectáculo que comenzó con menos de diez minutos de retraso. El público, que llenó el espacio, celebró las canciones de su nuevo álbum 'Princess of Power', pero sin el éxito 'How to Be A Heartbreaker'. La presentación contó con una narrativa de videojuego inspirada en artistas como Madonna.
Marina, conocida por su nombre artístico aunque su apellido es Diamandis, subió al escenario principal del Lollapalooza Brasil el sábado (21) tras un retraso de menos de diez minutos. Fue su tercera aparición en el festival, tras las de 2016 y 2022. La audiencia llenó el espacio de forma inusualmente buena, lo que indica la presencia de fans dedicados atraídos por las divas del pop en el cartel de esta edición. La artista galesa presentó su nuevo álbum 'Princess of Power', lanzado el año pasado a través de su sello independiente 'Queenie Records LLC', inspirándose en Madonna, Kylie Minogue y ABBA. El espectáculo comenzó con una narración y gráficos al estilo de 'Star Wars', dando inicio a un universo de videojuegos que presenta a una versión en muñeca de la cantante como protagonista. Los fans rápidamente la llamaron 'mamá'. Canciones como 'Cupid’s Girl', 'Cuntissimo' y 'Metallic Stallion' —mezclada con 'Hung Up' de Madonna— despertaron vítores y oleadas de aplausos. El ritmo aumentó con temas clásicos de 'Electra Heart' (2012) como 'Bubblegum Bitch', la coreadísima 'Primadonna' y 'Fruit' (2015). Cerró con 'I <3 You', omitiendo su mayor éxito 'How to Be A Heartbreaker', dejando algunos corazones rotos.