La ex campeona de Wimbledon, Marketa Vondrousova, ha recibido una suspensión de cuatro años por parte de un tribunal independiente tras negarse a someterse a un control antidopaje. La jugadora checa alegó problemas de salud mental y fallos en el protocolo como parte de su defensa.
La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA, por sus siglas en inglés) impuso la sanción después de que Vondrousova rechazara la recogida de una muestra en diciembre de 2025. La tenista declaró que el agente llegó fuera de su horario programado para las pruebas y que no mostró la identificación adecuada.
Vondrousova justificó su reacción haciendo referencia a un diagnóstico de reacción de estrés agudo y trastorno de ansiedad generalizada. Asimismo, mencionó el ataque sufrido en su domicilio en 2016 por su compatriota Petra Kvitova.
La directora ejecutiva de la ITIA, Karen Moorhouse, defendió la resolución. Afirmó que las pruebas impredecibles siguen siendo esenciales para proteger el deporte limpio y que todos los agentes de control cuentan con las credenciales adecuadas.
Vondrousova ganó el título de Wimbledon en 2023 y alcanzó las finales del Abierto de Francia en 2019 y de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. Por el momento se desconoce si apelará la decisión.