Martín Menem defiende la reforma laboral y pide apoyo legislativo

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, respaldó la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, afirmando que beneficiará a los trabajadores al promover la formalidad. Sin embargo, la Confederación General del Trabajo (CGT) rechazó el proyecto, exigiendo una baja de impuestos y un diálogo genuino antes de cualquier avance. La central sindical anticipa una batalla en el Congreso, la Justicia y la calle si no se abre una mesa de negociación real.

Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, defendió el proyecto de reforma laboral del Gobierno de Javier Milei durante una declaración reciente. Afirmó que los cambios buscan que más gente “pase a la formalidad” y pidió apoyo en el Congreso, asegurando: “Va a ser un éxito para los trabajadores”. El objetivo es fomentar la formalidad laboral, reducir la litigiosidad y mejorar la competitividad sin afectar derechos fundamentales, con una posible aprobación a comienzos de 2026 tras el tratamiento del Presupuesto en febrero.

Por su parte, la CGT, bajo su nueva conducción con figuras como Jorge Solá y Octavio Argüello de Camioneros, se plantó en contra. Solá describió el borrador como una “flexibilización de derechos” que extendería jornadas laborales, eliminaría horas extras y reduciría protecciones, en lugar de una modernización. Criticó la falta de consulta a trabajadores y empleadores productivos, señalando que el debate se basa en “trascendidos” y no en un proyecto formal presentado por el Ejecutivo.

“Sin letra chica y sin baja de impuestos, no hay diálogo posible”, advirtió Solá en declaraciones radiales. Insistió en que la presión impositiva, que representa entre el 30% y el 40% de las ventas de las pymes, frena la inversión y el empleo. “Bajen los impuestos, que para eso vino este gobierno”, reclamó, priorizando una reforma tributaria antes que la laboral. Respecto a los juicios laborales, aclaró: “Si el empleador paga lo que corresponde, el juicio no existe. Tomar trabajadores en negro es un delito”.

Solá enfatizó que la CGT llega “fortalecida y unida” al debate, no solo para resistir, sino para aportar soluciones que generen más trabajo y mejores condiciones. “Si la discusión de la reforma laboral es solo política, está mal planteada”, concluyó, destacando la necesidad de un rol estatal inteligente para garantizar reglas claras. La central sindical planea dar la batalla en todos los frentes si no se abre un diálogo serio.

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