Matvei Rumiantsev, un hombre ruso de 23 años, fue condenado a cuatro años de prisión en Londres por agredir a una mujer en un ataque que Barron Trump presenció a través de una videollamada. El incidente surgió debido a los celos por la amistad de la mujer con el hijo del presidente de los Estados Unidos, quien dio aviso a la policía británica desde Estados Unidos. Rumiantsev fue absuelto de los cargos de violación y estrangulamiento, pero declarado culpable de agresión con lesiones corporales y obstrucción a la justicia.
Matvei Rumiantsev fue sentenciado el viernes en el Tribunal de la Corona de Snaresbrook, en el este de Londres, a cuatro años de prisión después de que un jurado lo declarara culpable el 28 de enero de agresión con lesiones corporales en relación con un ataque ocurrido el 18 de enero de 2025. También fue hallado culpable de obstrucción a la justicia por enviar una carta a la víctima desde la cárcel instándola a retirar sus acusaciones. Rumiantsev fue absuelto de los cargos de violación y estrangulamiento. La agresión estuvo motivada por sus celos ante la amistad en redes sociales que la víctima anónima (cuya identidad está protegida por la ley británica) mantenía con Barron Trump, de 19 años, el hijo menor de Donald y Melania Trump. La víctima había conocido a Trump por internet mientras vivía en EE. UU. Durante la agresión, cometida bajo los efectos del alcohol, Rumiantsev contestó una videollamada de FaceTime de Trump en el teléfono de ella y apuntó la cámara hacia la mujer mientras lloraba en el suelo. Trump llamó de inmediato a los servicios de emergencia británicos desde EE. UU., declarando en una transcripción proporcionada por la Fiscalía de la Corona del Reino Unido: 'Llamo desde EE. UU., acabo de recibir una llamada de una chica, sabe, la están golpeando'. Cuando le pidieron detalles, respondió: 'Quiero decir que esos detalles no importan, la están golpeando', añadiendo que la había conocido a través de las redes sociales. Los agentes acudieron al lugar, arrestaron a Rumiantsev, quien trabajaba como recepcionista en Londres, y las imágenes de las cámaras corporales señalaron la conexión con 'probablemente el hijo de Donald Trump'. Trump confirmó los detalles en una llamada de seguimiento, describiendo que ella estaba 'siendo brutalmente golpeada' durante 10 o 15 segundos y afirmando que llamar a la policía fue 'lo mejor que pude hacer'. El juez Joel Bennathan describió a Rumiantsev como 'totalmente impenitente' y 'un hombre dado a los celos', señalando: 'Su falta de discernimiento y empatía quedó patente en el juicio. Usted sigue intentando culpar a la denunciante de todo lo que ha sucedido'. Rumiantsev testificó que estaba molesto porque ella intercambiaba mensajes con Trump. Su abogada defensora, Sasha Wass, argumentó que la relación era dramática y que Trump solo vio unos segundos de video sin conocer la situación de la pareja. Trump proporcionó una declaración por escrito, pero no testificó; el juez aconsejó cautela. La policía del Reino Unido atribuyó el éxito del caso al aviso de Trump, cuya llamada fue reproducida en el tribunal.