La Cámara de Diputados aprobó este jueves la Ley General de Aguas tras más de 24 horas de discusión, con 324 votos a favor, 118 en contra y dos abstenciones. La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum busca regular el uso del agua en procesos productivos y garantizar su disponibilidad para la población. Ahora pasará al Senado, donde se promete una aprobación exprés pese a protestas de agricultores.
El dictamen que reforma, deroga y adiciona diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales fue avalado en lo general y lo particular por la Cámara de Diputados. Esta ley define reglas para el uso del agua en procesos productivos, ordena las concesiones y asegura su disponibilidad para toda la población.
El senador de Morena, Adán Augusto López, aseguró que pedirá la dispensa de todos los trámites para que el proyecto pase directamente al pleno del Senado sin ir a comisiones. “Vamos a pedir la dispensa de los trámites, es necesaria las dos terceras partes, esperamos poderlas reunir. Se ha trabajado muy bien en Cámara de Diputados”, dijo López. Explicó que se han incorporado ajustes basados en foros, abordando inconformidades como la sucesión y los derechos de agua.
López justificó la aprobación rápida argumentando que las demandas de los productores ya fueron atendidas y que las protestas ocultan intereses políticos, como los de 'aparadores de agua'. “Por lo que hemos visto hasta este momento, detrás de las inconformidades hay muchos intereses políticos, los aparadores de agua están detrás de esto”, indicó. Propuso que el Senado sesione el martes, miércoles y posiblemente jueves de la próxima semana para discutirla.
Entre las principales cambios, la ley prohíbe el intercambio de concesiones entre particulares; solo la Comisión Nacional del Agua (Conagua) podrá redistribuirlas. Desaparece el régimen de transmisión de derechos de agua entre privados, y las concesiones no utilizadas deben regresar a Conagua para una mejor distribución. Además, crea un catálogo de responsabilidad hídrica y un Registro Nacional del Agua para mayor control y transparencia. El Estado mexicano será el único responsable de regular el uso del agua en los tres niveles de gobierno.