Después de su primera reunión conjunta de revisión la semana pasada, los tres países optaron por evaluaciones anuales del tratado según el artículo 34.7.4.
México, Estados Unidos y Canadá decidieron realizar revisiones anuales del T-MEC tras la primera reunión conjunta celebrada la semana anterior. Esta opción está prevista en el artículo 34.7.4 del acuerdo y transforma el proceso de evaluación en uno permanente en lugar de uno extraordinario cada seis años.
Las reuniones anuales de la Comisión de Libre Comercio ya existían para supervisar el tratado. La novedad radica en que el nuevo mecanismo añade un componente decisorio sobre la continuidad del acuerdo y las prioridades entre las partes.
Entre las ventajas señaladas se encuentran la posibilidad de resolver desacuerdos antes de que se acumulen y una mayor capacidad para adaptarse a cambios económicos rápidos como los impulsados por la inteligencia artificial. También se menciona un beneficio político al favorecer diálogos más técnicos y graduales.
Sin embargo, se advierte sobre riesgos como la incertidumbre para inversionistas con planes a largo plazo y la posibilidad de que el proceso se use como herramienta de presión política por parte de las administraciones.