El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ha ordenado el regreso anticipado de los miembros de la Guardia Nacional de su estado desde Washington, D.C., después de que fueran observados realizando patrullas más allá de sus funciones asignadas para el America 250.
La decisión se produce tras informes de que las tropas de Minnesota, enviadas con límites estrictos para los eventos del 4 de julio, aparecieron en vecindarios residenciales realizando patrullas de presencia. La oficina del gobernador Walz confirmó la retirada anticipada después de que estas actividades salieran a la luz.
Estados liderados por demócratas, incluidos Kentucky, Maryland y Hawái, también han indicado que finalizarán sus despliegues pronto. Las tropas de Maryland tienen previsto regresar a finales de esta semana, mientras que las de Hawái llegaron hace poco y se enfrentan a una posible extensión de hasta 90 días.
La presión aumenta sobre la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, cuyos 162 efectivos tienen previsto permanecer hasta el 31 de agosto. Una carta del Concejo Municipal de D.C. y grupos de defensa le insta a retirar la unidad debido a preocupaciones sobre la ampliación de la misión y la militarización.
El despliegue total supera los 5,100 soldados y tiene un costo estimado de 3 millones de dólares diarios. Todos los miembros de la Guardia estatal han sido juramentados como policías especiales por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos.