En el 50º aniversario de la Monarquía española, el Rey Felipe VI presidió actos que resaltaron el contraste entre el consenso de la Transición y la polarización actual. Solo PP y PSOE asistieron al coloquio en el Congreso, mientras otros partidos se ausentaron. Los participantes elogiaron el papel de Juan Carlos I pese a su exclusión.
El viernes 21 de noviembre de 2025, la celebración del 50º aniversario de la Monarquía se desarrolló en el Palacio Real y la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados, un espacio cargado de simbología de la Transición, con retratos de los siete ponentes de la Constitución y el cuadro de los abrazos de Juan Genovés.
Felipe González, acompañado de su esposa Mar García Vaquero y luciendo el toisón de oro impuesto por el Rey, asistió al coloquio sobre la Monarquía y la Constitución promovido por la Casa Real. Se sentó junto a Miguel Herrero de Miñón y Miquel Roca, los dos padres vivos de la Ley Fundamental. Ningún socialista se acercó a saludarlo, aunque la portavoz del PP, Ester Muñoz, sí lo hizo, ilustrando paradojas en la política española donde González genera más simpatía en la derecha que en la izquierda.
Los intervinientes —Iñaki Gabilondo, Fernando Ónega, Juan Pablo Fusi, Adela Cortina, Rosario García y Juan José Laborda— elogiaron el rol histórico de Juan Carlos I, excluido de los actos. Solo acudieron representantes de PP y PSOE, unidos por la Monarquía pero enfrentados en todo lo demás. Adela Cortina instó a los partidos a reconocer que tienen “muchos elementos que comparten”, destilando nostalgia por el consenso pasado frente a la polarización actual. Herderos de comunistas y nacionalismo catalán, como las figuras de Jordi Solé Tura y Roca, no participaron.
El ambiente estaba tenso tras el fallo del Tribunal Supremo contra el fiscal general la víspera. Alberto Núñez Feijóo y Félix Bolaños se sentaron juntos por protocolo, sin conversaciones notables. También asistieron Isabel Perelló, Cándido Conde Pumpido, María Jesús Montero y Ángel Víctor Torres; Pedro Sánchez viajaba a la cumbre del G20 en Sudáfrica. Al final, los reyes y sus hijas posaron en foto familiar, dejando fuera a Feijóo pese a su cita como líder de la oposición. Ese día, Isabel Díaz Ayuso calificó de 'dictadura' el Gobierno de Sánchez.