En el penúltimo episodio de la segunda temporada de High Potential, emitido el 31 de marzo, Morgan y Wagner compartieron su primer beso tras un tenso día investigando a unos ladrones. El episodio reveló más detalles sobre el pasado de Wagner y terminó con un momento de suspense relacionado con su padre. Los fans reaccionaron de forma dispar ante este giro romántico.
El episodio se centró en un equipo de hábiles ladrones responsables del asesinato de la prometida de Wagner en Sacramento. Wagner se mostró muy afectado en la escena del crimen y, tras emborracharse, Morgan lo acompañó a casa. Allí, él relató cómo sostuvo a su prometida mientras se desangraba e intentó besar a Morgan, pero ella se marchó antes de que la situación fuera a más. Más tarde, al llegar a casa, se encontraron con una chimenea encendida, lo que suscitó dudas sobre cómo se preparó la escena. Morgan, tras ver un mapa de la base de los ladrones, se unió a la emboscada del LAPD y casi pierde la vida cuando un ladrón la encañonó. Wagner la salvó y posteriormente se enfrentó al hombre que disparó a su prometida, pero Morgan intervino para evitar que cometiera un acto violento. En el ascensor, después de lo ocurrido, Morgan le preguntó a Wagner si estaba bien. Él respondió besándola y diciéndole que sí, para luego dejarla sola reflexionando. Mientras tanto, Soto y Karadec examinaron una foto de Willa Quinn reuniéndose con Wagner padre, lo que sugiere su posible implicación en acontecimientos importantes de cara al final de temporada. El beso se produjo tras una importante evolución del personaje de Wagner, que incluyó escenas de él corriendo por la playa sin camiseta e interactuando con su perro, ofreciendo así un trasfondo sobre sus vulnerabilidades.