La Junta de Revisión y Clasificación de Películas y Televisión ha emitido una calificación X a la película de terror bíblica 'The Carpenter’s Son', prohibiendo su proyección pública en Filipinas. Dirigida por Lotfy Nathan y protagonizada por Nicolas Cage, la película reimagina la infancia de Jesucristo en un estilo no canónico y de terror, que el consejo consideró blasfemo y ofensivo para las creencias cristianas. Una versión revisada también fue rechazada tras la revisión.
El viernes 28 de noviembre de 2025, la Junta de Revisión y Clasificación de Películas y Televisión (MTRCB) en Manila desaprobó la proyección pública de 'The Carpenter’s Son' tras dos sesiones de revisión. La película, dirigida por Lotfy Nathan y con Nicolas Cage, muestra a un carpintero y su joven familia enfrentándose a fenómenos espirituales en un tranquilo pueblo egipcio. Se basa en un texto gnóstico, retratando a un joven Jesús como rebelde, malicioso o bajo influencia demoníaca, elementos que chocan con las doctrinas cristianas fundamentales.
La MTRCB citó violaciones a las normas de implementación de 2004 del Decreto Presidencial N.º 1986, el artículo 201 del Código Penal Revisado y el Decreto Presidencial N.º 960. Estas leyes prohíben contenidos gravemente ofensivos para la religión, la moral pública y los valores culturales filipinos. La junta destacó el uso de la película de iconos e imágenes sagradas en contextos violentos, sexuales o degradantes, presentando figuras santas de manera despectiva en lugar de artística.
El distribuidor presentó un corte revisado, pero un comité de revisión diferente mantuvo la calificación X. En comparación, la MTRCB emitió previamente dos calificaciones X a la película 'Dreamboi' antes de aprobar una tercera versión con clasificación R-18.
En su aviso, la MTRCB enfatizó que la decisión no limita la libertad artística, sino que cumple con su deber de proteger los estándares de moralidad, decencia y respeto a las creencias religiosas, especialmente en una nación mayoritariamente cristiana. La resolución busca prevenir contenidos que puedan perturbar a audiencias religiosas.